¿Fugaz o eterno?
"Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme." Mateo 19:20
Jesús en su tiempo aquí en la tierra se juntó y se dió a muchísimas personas, tropezó con muchas otras. Jesús fue eterno para unos y pasajero para otros, pero al final los amó a todos sin importar que protagonismo hubieran tenido en su vida.
Entre esos encuentros fugaces y eternos, apareció un joven, bueno, recto en su proceder y con los demás también, que se interesó por Jesús, creyó en él y lo que representaba. Jesús logró hacerlo detenerse por un instante y hacerle una pregunta que inmersa en medio de todo, significaba todo: "¿qué bien haré para tener la vida eterna?" (Mateo 19:16); uff, te imaginas lo que pudo pasar por la mente de este chico para hacer semejante pregunta delante de aquel "Nazareno" "carpintero" o "simple hombre" llamado Jesús. Él creyó en ese carpintero, es la única explicación para que algo así pasara. Ese Nazareno tuvo un encuentro con él, porque de no ser así entonces ¿por qué haría una pregunta de esta magnitud?
Jesús era tan sabio y supo que hacer en cada instante mientras estuvo vivo. Y él sabia que a este joven solo le hacía falta una cosa, e hizo nuevamente lo que mejor sabe hacer, ENSEÑAR.
Ser bueno/a no es suficiente; delante de Jesús no es suficiente, ese "Si quieres ser perfecto" (Mateo 19:20) que viene de su parte implica dejar muchas cosas, o una cosa específicamente.
Una sola cosa nos es necesaria, y eso es él, su esencia, su persona, JESÚS.
¿Qué nos hace pensar que nuestras acciones lo pueden impresionar? ¿o qué nuestras posesiones lo pueden reemplazar? No. Mientras nuestro ego está lleno, nuestro corazón sigue vacío.
Este joven si tuvo un encuentro con Jesús, pero fue fugaz. Sola una cosa le fue pedido para ser "perfecto"; seguirlo. Dejar todo lo que ocupaba el primer lugar en su corazón y que Jesús fuera su #1, pero eso era demasiado para este chico, "su amor" no alcanzó para tanto, su encuentro no alcanzó para tanto. Volvió a casa rico, pero pobre delante de Dios.
Si tan solo este joven hubiera descubierto lo rico que hubiera sido eternamente, si tan solo lo hubiera visto.
Para Jesús no es suficiente tus buenas obras, o lo buena persona que puedes ser, no. Para Jesús es más importante "tu perfección" (Mateo 19:20), eso que significa ponerlo a él en primer lugar y seguirlo, amarlo de verdad.
Y si tú tuvieras a Jesús delante de ti, ¿Qué prefieres... un encuentro fugaz o un encuentro eterno?
¡Gracias por leer!
Deseo que Dios te haga aún más de lo que hoy eres...


Que poderoso esto!!! Definitivamente es mejor que Jesucristo sea ETERNO en nuestras vidas. Bendiciones.
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