Tiempo

El esperar se me hace eterno, el esperar no es mi fuerte.
Durante el proceso busco alguna respuesta, y muchas veces no la hallo sino el silencio aterrador que no me ayuda a esperar.
Y sí, sé que todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Ecl. 3:1), pero a veces me pregunto ¿cuál es la hora?, a veces me gustaría saberla para esperar con precisión, para esperar con tranquilidad, y simplemente esperar que suceda y que la incertidumbre no se apoderara de mí.
Pero no, lo desconocido es lo que tengo, en lo incierto medito y eso es peor, porque luego viene la desesperanza tan sigilosamente como humo que envuelve, y voy perdiendo la fe. Llego a la conclusión que el esperar se vuelve olvido.

Pero...
Vienes tú, con ese amor incomprensible, y susurras - ¿que provecho sacas del afán? (parágrafis del autor, Ecl. 3:9) ¿no es más tranquilo y menos agobiante confiar en mí? La fe te ayuda a creer que algo haré, y no te defraudaré.
- Pero es difícil  Le contesto
- Pero es menos difícil que el desespero. La fe siempre será mucho mejor que la desesperanza en tiempos de espera. Recuerda, no te defraudaré. – me dice él.


Él, en el momento preciso, todo lo hizo hermoso. Ecl. 3:11

Pusiste en mi menta la idea de lo infinito, aún cuando no me alcanzo a imaginar la dimensión de lo que haces y harás por mí (Ecl. 3:11), como podría no creer, como podría por un instante concebir la idea de perder la fe, en ti. En ti que una y otra vez has peleado por mi y estado para mi... tú que me has extendido tu mano infinidades de veces... tú que cada detalle lo planeaste con tanta precisión, con tanta delicadeza que llena; llena en pleno. Tú que nunca me has defraudado.

Y entonces comprendo que lo mejor que puedo hacer es disfrutar de lo que me has dado, de lo que tengo a mi alrededor; sabiendo que cada cosa que necesito y cada cosa que llegará a mi vida tiene su tiempo. El tiempo que tú has determinado que sea bueno para llegar, el tiempo preciso planeado por ti. Ese tiempo del plan perfecto. Disfrutar de lo que me has dado es la mejor forma de esperar... disfrutar y esperar es una forma de agradecer tu bondad.

...como sé también que todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre; a su creación no hay nada que agregarle ni nada que quitarle; Dios lo hizo todo así para que reconozcamos su poder. Ec. 3:14

Eclesiastés 3 - "todo tiene su tiempo"



¡Gracias por leer! 
Deseo que Dios te haga aún más de lo que hoy eres...

Comentarios

  1. Muy hermoso!!! Tenemos un Dios impredecible😍 me encanto. A su tiempo veremos sus respuesta pero mientras disfrutemos el camino♥️

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